COMO INQUIETAR CON UN RELATO

Fragmento de la conferencia ofrecida por Alejandro Romera en el marco del III Encuentro de Escritores de Rivas.          





"Si buscamos en el diccionario la palabra inquietud, encontraremos diferentes acepciones. Entre todas ellas, podemos encontrar dos palabras que pueden ser la clave para conseguir nuestro objetivo: desasosiego e interés.
Por un lado, debemos generar en el lector una sensación incómoda que de algún modo le produzca nerviosismo, intranquilidad, confusión y por otra generar interés en él para que quiera descubrir el final de la historia y continúe leyendo. En realidad, las dos están muy relacionadas entre sí y a su vez relacionadas con algunos aspectos de nuestro relato que debemos controlar.
Nosotros en nuestra cabeza tenemos planteada la historia que queremos contar. Debemos conocer el máximo de detalles sobre los personajes y la trama para poder dar forma a nuestro relato, pero ¿hasta dónde queremos que sepan los lectores?, ¿qué parte de la historia queremos contarles y qué parte no les vamos a contar?
Y quizá más importante que preguntarnos qué información les vamos a mostrar, es preguntarnos cuándo se la vamos a mostrar. Tenemos que generar dudas pero después ir resolviéndolas poco a poco.
Es importante también que el lector no se sienta engañado, que tenga lógica que le ocultemos lo que le estamos ocultando.  Si se nota que el narrador oculta la información para generar tensión de un modo demasiado deliberado, el lector puede llegar a apreciarlo (quizá de un modo inconsciente) y es probable que pierda el interés. Dicho de otro modo, esa ausencia de parte de la información debe ser fluida y que se perciba de un modo natural, que se note lo menos posible.
Lo ideal sería que el lector comience a hacerse preguntas desde el primer párrafo. Debemos presentar una situación extraña, unos hechos o unos personajes que sean diferentes. Lo ideal es que las primeras líneas estimulen la imaginación en busca de respuestas, que por supuesto, han de hacerse esperar.
Quizá lo más complicado viene ahora. Tenemos que desarrollar nuestra historia ofreciendo explicaciones, pero sin que sean demasiado explicitas ni tampoco presentarlas demasiado pronto. Debemos jugar en la cuerda floja, ofreciendo detalles que ayuden a comprender lo que ocurre pero sin llegar a desvelarlo, y a su vez, generando nuevos enigmas que le hagan al lector replantearse la historia, hacerse preguntas.
Dicho de otro modo es conveniente generar expectativas, que el lector espere que algo grande va a suceder o está sucediendo pero que no tenga ni idea de lo qué es. El uso de indicios nos puede ayudar a conseguirlo, pequeños detalles que colaboren a generar esa atmósfera de incertidumbre y que parezcan no tener sentido hasta el final.
El final debe llenar por supuesto esas expectativas. Lo más importante es que esté acorde al desarrollo del relato y si además nos ofrece una vuelta de tuerca, aún mejor. Pero cuidado, no deberíamos sacrificar su coherencia solo por intentar dejar al lector con la boca abierta.
Hay que elegir bien el momento de poner el punto final a la historia. En el relato corto, hay una máxima con la que estoy de acuerdo y es aquella que dice que todo lo que no suma, resta. Es decir, todo lo que no aporte algo a nuestra historia, probablemente la entorpezca y lo mejor sea quitarlo. Por eso, si después de narrar  el desenlace y que la tensión se relaje, continuamos escribiendo, probablemente esas líneas sobren, carezcan ya de interés por parte del lector, porque ya hemos resuelto las preguntas que le mantenían vivo y no tendrá interés alguno en seguir leyendo. 
Debemos intentar dosificar la tensión. Está bien comenzar un relato con un párrafo trepidante, pero debemos dejar que la historia se relaje en algunos momentos para dar al lector la oportunidad de que respire antes de asestarle otro golpe. Llevar un buen ritmo es esencial, en ocasiones más rápido y en ocasiones más lento, dependiendo del grado de intensidad. Pero dentro de este juego de subir y bajar la intensidad, la tensión global del relato debería ir creciendo.
La descripciones, ya sean de lugares, personas u objetos, deben contribuir a generar el ambiente de intranquilidad que queremos conseguir. Si una descripción no genera la sensación que estamos buscando, quizá sea momento de plantearse eliminarla. De nuevo esa máxima del relato corto: lo que no suma, resta.  La utilización de campos semánticos puede ayudarnos a conseguir la atmosfera que buscamos, la cual ¾igual que la propia trama¾ deberá contribuir a que la tensión del relato vaya creciendo.
Para terminar os dejo dos citas interesantes:

<<Ningún escritor dispone de un poder verbal capaz de rivalizar con la imaginación de sus lectores; así, todo su arte consiste en tocar esta tecla >>. Simon Leys.
<<Existe algo más importante que la lógica: la imaginación >>. Alfred Hitchcock 

Y es que, al final, el objetivo de todas estas técnicas es el mismo: conectar con la imaginación de los lectores, activar algo en su cerebro que les haga preguntarse, fantasear, divagar, que les genere ansiedad por descubrir el final, en definitiva, que les haga sumergirse de lleno en la historia.

Entrevista a José Guadalajara, investigador y novelista.

José Guadalajara es profesor de Lengua y literatura, investigador y novelista.
Ha publicado los estudios Las profecías del Anticristo en la Edad Media (1996) y El Anticristo en la España medieval (2004). Es autor de las novelas Signum (2004), Testamentvm (2005), La reina de las tres muertes (2009), La maldición del rey Sabio (2009), La luz que oculta la niebla (2012) y Juego de Tablas (2013).Es el fundador y actual presidente de la asociación Escritores de Rivas.
Persona incansable que lucha por extender la literatura y la cultura en general, José Guadalajara es conocido sobre todo por sus novelas históricas y sus estudios sobre el Anticristo, aunque también ha cultivado otro tipo de libros con éxito.
Os dejo esta breve entrevista. Si queréis saber más sobre él, podéis visitar su página web:
www.joseguadalajara.com


·        Qué consejos darías a alguien que está comenzando en el mundo de la escritura creativa?
Ilusión y perseverancia.
·        ¿Cómo aprendiste a escribir: de manera autodidacta, asistiendo a talleres, en la universidad…?
Escribiendo, leyendo y prestando atención a la gramática.
·        ¿Cuál es la primera piedra que sueles poner en tus novelas?
El tema. Luego le sigue el arranque, que es un caballo imparable.
·        ¿Podrías contarnos algún secretillo que tengas a la hora de ponerte a escribir?
Leer siempre los últimos párrafos escritos para meterme en ambiente.
·        Desde el punto de vista de lector, ¿qué ingredientes debe tener una buena historia?
Estilo, trama, tema, estructura original y personajes consistentes.
·        ¿Qué consideras más importante: la trama o la manera de contarla?
Ambas, por eso no me engancha una trama si no tiene estilo.
·        Entre todas las novelas que has publicado, ¿tienes alguna a la que le tengas un especial cariño?
La maldición del rey Sabio. Me emociona la sensibilidad de su protagonista.
·        ¿En qué consiste la labor de la asociación (Escritores de Rivas) que fundaste hace años y actualmente presides?

Esencialmente, en familiarizar a la gente con el conjunto de sus escritores y en difundir la pasión hacia la literatura.


¡Gracias José! ¡Y mucha suerte con tus próximos proyectos!

Madrid, historias breves


Todos los años se convocan cientos de concursos literarios en nuestro país. Es una manera de incitar a la escritura y de motivar a todos aquellos que están iniciándose en este mundo. No creo que escribir pensando solo en concursos sea una buena idea, pero no está de más intentarlo de vez en cuando ya que puede convertirse en un aliciente extra para nuestros relatos, poesías o novelas.
Hoy os dejo el enlace con las bases del I Certamen de microrrelatos "Madrid, historias breves", organizado por Chiado Editorial. Se trata de escribir un relato de 250 palabras como máximo ambientado en Madrid o en una gran ciudad. El único requisito es residir en España.

http://alejandroromera.com/certamenes/

¡Animaos!


......................Receta para elaborar un relato................



          ¿Qué ingredientes debe tener una buena historia? 

Como todo en literatura, no hay verdades inquebrantables, sino sugerencias, consejos. Algunas indicaciones pueden ser útiles para contar una historia, sin embargo en otro texto tal vez funcione mejor justo lo contrario. ¿Cuándo usar unas técnicas y cuándo otras? Es algo que el escritor debe experimentar hasta encontrar su propio camino. Lo que me vale a mí tal vez no sea lo mejor para ti. Sin embargo, sí que podemos mencionar algunos ingredientes que un buen texto debería tener. Aquí van algunos de los que me parecen más importantes:

  • Elección de un conflicto interesante. Sobre él girará toda la historia. Si no despertamos interés sobre como se resolverá, probablemente el lector se desanime y tal vez ni siquiera termine de leer el texto.
  • Generación de la atmósfera adecuada. El lector debe ver, tocar, oler, en definitiva, sentir. Tenemos que conseguir que experimente sensaciones con intensidad y en este punto es clave el generar el ambiente adecuado.
  • Inclusión de segundas (o terceras) historias. Nuestro texto contará por supuesto una historia principal, pero será mucho más rico si escondida en esa historia, existe otra (u otras), dotada de mayor profundidad psicológica. Tal vez algunos lectores ni siquiera la capten, o en otros quede impregnada en su subconsciente sin ellos mismos darse cuenta. Sea como sea, muchas veces la diferencia entre un buen texto y un texto magistral es la inclusión de metáforas, símbolos, que nos cuenten esa otra historia escondida entre líneas, una historia que suele ser más importante que el argumento principal. 
  • Uso moderado de los adjetivos. Un error muy típico en escritores principiantes es la utilización excesiva de adjetivos, lo que al final genera una imagen borrosa y densa en el lector. Un texto ha de ser dinámico y fluido.
  • Correcta elección y uso del narrador. Hay muchos tipos de narradores, cada historia pide uno diferente. La habilidad de saber elegir el más adecuado dependiendo de lo que estemos contando influirá decisivamente en el resultado final.
  • Personajes creíbles. Si las acciones de un personaje no mantienen una lógica, será difícil que nuestra historia sea verosímil. 
  • Dosificación de la información. Siempre hay que guardar algún secreto en la manga que despierte inquietud en el lector. Debemos ir dándole datos poco a poco.
  • Intensidad creciente. Siempre de menos a más.
  • Presencia de indicios. Desperdigados como miguitas de pan. Indicios que en muchas ocasiones no se entenderán hasta llegar al final pero que darán mayor credibilidad a la resolución.
  • Final coherente. Mucho más importante que la sorpresa en el final es la coherencia. En ocasiones, se sacrifica la credibilidad de los acontecimientos por intentar dejar al lector con la boca abierta y el resultado suele ser desastroso.
¿Estás de acuerdo? ¿Se te ocurre algún otro ingrediente que no esté incluido en esta lista?

Bienvenidos

Bienvenidos al blog de Primera Piedra, un espacio que nace con la idea de compartir inquietudes literarias sin ceñirse a ningún campo en concreto.
Como ya anuncia el nombre del blog, se trata de asentar algunas de las primeras piedras en el fascinante mundo de la escritura creativa, dejar ideas, consejos, datos interesantes.
Aunque la idea principal es la de ofrecer consejos sobre escritura creativa, aquí tendrán cabida también entradas con información sobre editoriales, certámenes o reseñas sobre todo tipo de libros.
Y para romper el hielo, os quería dejar una imagen con una frase que me parece muy interesante.



¿Estáis de acuerdo? ¿Qué capacidades y actitudes tiene que tener un buen escritor en vuestra opinión?